Albondigas perfectas veganas

Albóndigas veganas perfectas (Con 2 salsas)

¡Ya están aquí las mejores albóndigas veganas que hayas probado en tu vida! Confirmado por varios omnis ojo, no es falta de modestia jajaja… Como podéis ver abajo su apariencia es tan real que asusta un poco y el sabor es creo que prácticamente igual que una albóndiga normal, aunque ya hace años que no las como la verdad. Como he tardado un poco en subir la receta os he querido compensar también con la receta de las dos salsitas que le hacemos. Ambas me encantan pero mi favorita es la de cerveza, aunque obviamente podéis usar la salsa que hagáis habitualmente ¡Espero que la disfrutéis!

Albóndigas veganas perfectas (Con 2 salsas)

Tiempo de preparación 10 minutos
Tiempo de cocción 10 minutos
Tiempo de reposo 30 minutos
Tiempo total 50 minutos
Raciones 4 personas
Autor Tamara

Ingredientes

Para las albóndigas

  • 1 cucharada de semillas de lino
  • 1,5 taza de copos de avena finos
  • 1 taza soja texturizada fina
  • 1 taza caldo de verduras
  • 2 lonchas pan de molde
  • Leche vegetal sin azúcar
  • 4 dientes de ajo
  • 1/4 vaso de líquido de remolacha (Opcional)
  • Perejil
  • Pan rallado
  • Sal y pimienta

Para la salsa de tomate

  • 6 tomates carnosos (o una lata grande de tomate triturado)
  • 1 cebolla
  • 1 zanahoria
  • 1/2 puerro
  • 4 dientes de ajo
  • 1 cucharada sirope de agave (Opcional)
  • Laurel
  • Sal y pimienta negra

Para la salsa de cerveza

  • 2 cebollas grandotas
  • 3 zanahorias
  • 3 dientes de ajo
  • 2 tomates
  • 3 vasos de caldo de verduras
  • 1 lata de cerveza
  • 2 cucharadas de harina
  • Laurel
  • Sal y pimienta negra

Elaboración paso a paso

Para las albóndigas

  • En primer lugar, trituramos una cucharada de semillas de lino y le añadimos 6 cucharadas de agua, dejamos reposar para que coja textura de huevo. Esto no servirá para aglomerar las albóndigas.
  • En un recipiente añadimos, la avena fina y la soja texturizada fina y añadimos el caldo templado para hidratar la mezcla. En este momento no ajustamos la cantidad ya que tanto la soja como la avena deben absorber el caldo. Ademas la avena soltará una mucosidad que mejorará la textura significativamente.
  • Por otra parte cogemos dos lonchas de pan de molde cortado con las manos y lo remojamos en leche vegetal sin azúcar.
  • Picamos muy finitos cuatro dientes de ajo, los machacamos un poquito en el mortero para que suelten su sabor y los añadimos a la mezcla. Salpimentamos y añadimos bien de perejil, si es posible en fresco.
  • Añadiremos ahora liquido de remolacha para aportar el colorcito a la mezcla. Añadimos al gusto, sin pasarnos mucho para que no predomine el sabor de remolacha. Sirve el liquido de la remolacha embotellada, cocida y envasada al vacío o incluso un pedacito de remolacha triturada con un pelín de caldo. La idea es aportar color, por lo que este paso en realidad es opcional.
  • Mezclamos todo y lo dejamos reposar sobre una media hora, para que la avena se vuelva más pegajosa, los sabores se integren bien y se pueda trabajar bien.
  • Por último, con las manos húmedas hacemos bolitas y las rebozamos en un pan rallado. Las doramos en la sartén y las reservamos sobre una servilleta.
  • Cuando tengamos la salsa lista las añadimos a la salsa caliente y las dejamos reposar 5 minutos en ella antes de comérnoslas.

Para la salsa de tomate

  • En primer lugar picamos la cebolla y el puerro fino y sofreímos hasta que empiecen a estar transparentes con un buen chorro de aove. Añadimos una hojita de laurel.
  • En este momento añadimos el ajo picadito y la zanahoria rallada. La zanahoria nos ayudará a eliminar la acidez de la salsa.
  • Cocemos los tomates un minuto y los echamos en agua con hielo para retirarles la piel. La elección del tomate es importante en esta salsa ya que marcará absolutamente la diferencia. Lo ideal es conseguir un tomate que sea dulzón, no demasiado ácido.
  • Los añadimos rallados o picados muy finos a las a las verduras ya bien doraditas y cocinamos la salsa durante 20-30 minutos. Salpimentamos y añadimos albahaca y orégano.
  • Probamos la salsa y valoramos si aun es necesario corregir la acidez con un poquito de sirope de agave. Normalmente si hemos cogido unos tomates adecuados, con la zanahoria es más que suficiente. Podemos triturar la salsa o dejarla con trocitos. A mi personalmente me gusta triturarla un poquito pero que le queden trozos por el medio.

Para la salsa de cerveza

  • Picamos muy muy fina la cebolla y la zanahoria. En este caso use el accesorio picador de mi batidora porque es muy cómodo, quedan muy bien finitas y así no lloro tanto.
  • Ponemos a sofreír con una pizca de sal y cuando este la cebolla transparente añadimos el ajito picado y los tomates rallados o picados muy finos. Añadimos en este caso también una hojita de laurel. Lo vamos a hacer con mucha calma porque queremos que la cebolla se caramelice un poquito así que no tendremos prisa en este paso, podemos adelantarle un poquito de caldo de verduras si se nos seca mucho para no cargarlo con mucho aceite.
  • Cuando la cebolla ya este marroncita, añadimos 2 cucharadas de harina a las verduras y cocinamos durante 2-3 minutos para que se cocine. Esto espesará nuestra salsa después.
  • Añadimos 3 vasos de caldo de verduras y cocinamos a fuego medio durante 15 minutos más a fuego medio
  • Añadimos una lata de cerveza y cocinamos a fuego fuerte durante 5 minutos. Salpimentamos la salsa y nuevamente al igual que con la de tomate, podemos decidir triturarla completamente, un poco o dejarla entera. ¡Esta deliciosa!
Corte de la albóndiga. La soja texturizada, la avena y la miga de pan hacen una combinación fantástica.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Recipe Rating




8 + siete =